Celos patológicos

17.11.2016

Los celos se dan en la población de manera habitual, no sólo en la pareja, también con la familia, en las relaciones laborales, en las amistades, pero está claro que el más notorio y por el que más se acude a pedir ayuda en consulta, es por sentir celos hacia la pareja.

Los celos, son una emoción que según Echeburúa y Fernández Montalvo (2001) surge como consecuencia de un exagerado afán de poseer algo de forma exclusiva y cuya base es la infidelidad (real o imaginada) de la persona amada. Por lo que podemos considerar los celos como una forma de prevención, para mantener y evitar la pérdida de la pareja.

Pero lo cierto es que lo anterior, aboga a un sentido de propiedad y pertenencia, nada que ver con lo que normalmente se entiende como expresión del amor. En todo el entramado de los celos, entran en acción múltiples variables:

  • Estilos de apego: seguro, ansioso, evitativo.
  • Estrategias de afrontamiento.
  • Estrategias de comunicación y habilidades sociales.
  • Sentimiento de inferioridad.
  • Baja autoestima e inseguridades.
  • Problemas de pareja.
  • Problemas sexuales.
  • Déficit de asertividad.
  • Creencias erróneas y distorsionadas.
  • Dependencia a la pareja.
  • Experiencias traumáticas y humillantes previas.

Aunque en nuestra sociedad, se producen lo que se denominan "Celos normales", y que muchas personas afirman haber experimentado (de manera justificada o injustificada), además de percibirlos como positivos, puesto que representan el amor que sienten hacia su pareja (demostración del afecto y del vínculo); y por ende, hay muchas parejas que también lo vivencian como positivo, debido a lo que parece ser que provocan en el otro/a.

Sin embargo, poco a poco, y aunque hay pocas investigaciones, y muchas no son empíricamente válidas, parece que los celos patológicos empiezan a delimitarse con entidad diagnóstica y por tanto, les acompañan una serie de características o síntomas identificables:

  • Presencia de pensamientos y rituales obsesivo-compulsivos tal como quedan definidos en los manuales diagnósticos.
  • Pensamientos y rituales relacionados con los celos, con mínimo un año de duración.
  • Exclusión de la presencia de alcoholismo, psicosis o trastornos orgánico-cerebrales.
  • Falta de provocación lógica.
  • Extraña naturaleza de las sospechas.
  • Reacción racional y excesiva.
  • Rituales de comprobación.
  • Pérdida de control.
  • Interferencia grave en la vida cotidiana.
  • Alto grado de sufrimiento personal.

Los celos no sólo generan malestar a la persona que los padece, también influyen a la pareja y al círculo cercano de ambos. Parece que se encuadran dentro del espectro obsesivo-compulsivo, puesto que estas personas sienten una preocupación y un miedo recurrente por la pérdida de la pareja, debido a pensamientos intrusivos negativos, de desconfianza, de infidelidad, creencias erróneas sobre el amor, el compromiso, las relaciones de pareja, que dan como resultados reacciones emocionales (ansiedad, tristeza, depresión, agresividad), y tanto comienzan a actuar en base a estas emociones con comportamientos comprobatorios y de control que les hace calmar la ansiedad y generarles una falsa sensación de control sobre su pareja y/o la relación, estas conductas pueden ser llamadas constantes, espiar a la pareja, no dejar que haga cosas solo o sola, , mirar el móvil o el historial del ordenador, etc.

Lo cierto es que vivir en ese estado de constante alerta, ansiedad, preocupación y miedo, lleva a la persona a descuidar otras facetas de su propia vida, lo que le hace aumentar su frustración e irritabilidad.

¿En qué nos deja esto? La terapia que se llevará a cabo con estas personas es fundamentalmente cognitivo-conductual, no sin tener en cuenta los casos de manera individualizada, para poder cerrar experiencias traumáticas, mejorar la autoestima, las habilidades sociales, dotar de habilidades de afrontamiento y solución de conflicto que generen más satisfacciones a la persona y/o mejorar la relación de pareja.

Desde luego, si nos encontramos en una situación parecida a lo anteriormente descrito, sería importante buscar apoyo psicológico para cambiar y mejorar tanto personalmente como el estilo de vida.

Escrito por: María Álvarez, AN08209.